Hay lugares en nuestro planeta donde el Sol no se oculta durante 24 horas seguidas, un fenómeno conocido como el «Sol de medianoche». Según explica la Enciclopedia Britannica, este evento ocurre en regiones del hemisferio norte y sur situadas cerca de los círculos polares ártico y antártico. La inclinación...
enero 27, 2025
Hay lugares en nuestro planeta donde el Sol no se oculta durante 24 horas seguidas, un fenómeno conocido como el «Sol de medianoche». Según explica la Enciclopedia Britannica, este evento ocurre en regiones del hemisferio norte y sur situadas cerca de los círculos polares ártico y antártico.
La inclinación del eje terrestre con respecto al plano de su órbita genera al menos un día completo de luz diurna y uno de oscuridad total en estas zonas cada año.
En el Ártico y la Antártida, el Sol de medianoche ocurre durante el verano. En este periodo, el Sol permanece visible incluso a medianoche, desafiando las nociones habituales de día y noche.
En contraste, el fenómeno opuesto, conocido como «noche polar», se produce en invierno, cuando el Sol no se eleva por encima del horizonte durante semanas o meses.
El Sol de medianoche es resultado de la inclinación de 23,5 grados del eje terrestre. En los polos, este efecto dura teóricamente seis meses, aunque a menor latitud los días de luz continua se limitan a ciertas semanas de verano.
Por ejemplo, en el círculo polar ártico (66°33′ al norte), el Sol puede observarse durante al menos un día completo sin ponerse.
Este tipo de sol no se detiene exactamente en los círculos polares debido a la refracción de la luz solar en la atmósfera terrestre. Además, el movimiento aparente del Sol cambia según el hemisferio: en el Ártico parece desplazarse de izquierda a derecha, mientras que en la Antártida el movimiento es inverso.
Las regiones que atraviesan los círculos polares son las principales protagonistas de este espectáculo natural. En el hemisferio norte, el fenómeno se disfruta en territorios como Yukón, Nunavut y partes del noroeste de Canadá, así como en países como Islandia, Noruega, Suecia, Finlandia, Rusia y el estado de Alaska.
Por ejemplo, en Múrmansk (Rusia), la ciudad más grande al norte del círculo polar ártico, el Sol no se pone desde el 22 de mayo hasta el 22 de julio, abarcando un total de 62 días.
En Svalbard (Noruega), la región habitada más septentrional de Europa, el Sol permanece visible desde mediados de abril hasta finales de agosto.
En el hemisferio sur, el fenómeno es más difícil de observar debido a la falta de asentamientos permanentes al sur del círculo polar antártico, salvo las estaciones de investigación científica.
Sin embargo, en lugares como la isla de Ross en la Antártida, los investigadores aprovechan el Sol de medianoche para estudiar la fauna local, como los reptiles marinos y las focas.
Este no solo es un evento astronómico, sino también una oportunidad para el turismo y la investigación. En Noruega, por ejemplo, el archipiélago de Lofoten ofrece excursiones a caballo con temática del Sol de medianoche, mientras que regiones como Laponia (Suecia y Finlandia) atraen visitantes con actividades únicas bajo la luz constante del Sol.
Este fenómeno también facilita el trabajo de científicos que estudian los ecosistemas polares, permitiéndoles navegar y recolectar datos sin las restricciones de la oscuridad.
Con información de: National Geographic