La avenida Paseo de la Reforma se convirtió nuevamente en el escenario de una manifestación civil orientada a visibilizar la crisis de desaparición que afecta al país. En esta ocasión, las madres buscadoras y diversos colectivos eligieron las inmediaciones de la Glorieta de los Desaparecidos para realizar un acto...
junio 25, 2026
La avenida Paseo de la Reforma se convirtió nuevamente en el escenario de una manifestación civil orientada a visibilizar la crisis de desaparición que afecta al país. En esta ocasión, las madres buscadoras y diversos colectivos eligieron las inmediaciones de la Glorieta de los Desaparecidos para realizar un acto de protesta previo al encuentro de la Selección Mexicana contra Chequia. Con el objetivo de llamar la atención de las autoridades y de los asistentes al evento masivo, los manifestantes ocuparon el espacio público mediante consignas y una actividad simbólica denominada «cascarita por la memoria y contra el olvido».
El desarrollo de la protesta pacífica en una de las arterias más importantes de la capital del país pone de relieve el uso del espacio público para canalizar demandas desatendidas. Los colectivos aprovecharon la concentración demográfica generada por la justa deportiva internacional para emitir reclamos relacionados con el orden público, la legalidad y el seguimiento institucional de los expedientes de investigación.
Durante el desarrollo de la concentración en la vía pública, las organizaciones y familiares transparentaron cifras sobre la magnitud de esta problemática social. Los asistentes lanzaron proclamas afirmando que el país es «campeón en desaparición» y detallaron datos específicos sobre el estatus de las víctimas que han sido documentados formalmente:
A través de consignas como «¡Únete, únete que tu hijo puede ser!», las madres buscadoras hicieron un llamado a la empatía social de la ciudadanía que transitaba por la zona. Los colectivos insistieron en que la visibilización de estos datos es indispensable para evitar el olvido institucional y garantizar que el Estado asuma la responsabilidad técnica de continuar con los procesos de localización en todas las entidades del país.
La protesta incorporó elementos críticos respecto a las prioridades de comunicación de la administración pública. En particular, un integrante del movimiento conocido como el «ajolote buscador» se presentó portando una máscara de pato. Esta caracterización respondió de forma directa a la invitación que la presidenta Claudia Sheinbaum realizó a Palacio Nacional para recibir a «Marlín», el pato designado como embajador del Mundial en la Ciudad de México.
Mediante un cartel con la leyenda «Me tengo que disfrazar de pato para que la presidenta nos voltee a ver», los manifestantes expusieron su inconformidad ante los criterios de atención de las audiencias oficiales. El sector civil argumentó de manera neutral que los recursos institucionales y de atención mediática de la presidencia deben enfocarse con rigor en las problemáticas de seguridad prioritarias, exigiendo de manera formal que las familias de las víctimas sean escuchadas por el Ejecutivo.
Con información de EL UNIVERSAL