En la ciudad, los temblores son parte de la vida diaria, por lo que la reacción ante estos eventos marca la diferencia. El académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Armando Gallegos Suárez, advirtió que el pánico es el peor enemigo durante un movimiento. Las personas que...
mayo 6, 2026
En la ciudad, los temblores son parte de la vida diaria, por lo que la reacción ante estos eventos marca la diferencia. El académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Armando Gallegos Suárez, advirtió que el pánico es el peor enemigo durante un movimiento.
Las personas que salen corriendo sin zapatos o sin estar preparadas enfrentan un incremento en el riesgo de lesiones.
Contrario a lo que muchos creen, no siempre resulta mejor salir de inmediato durante un sismo. Lo más seguro suele ser resguardarse al interior del inmueble en zonas firmes, como el cruce de muros o cerca de las columnas.
Para las viviendas de pocos niveles, la azotea representa menor riesgo que la calle, debido a que en la vía pública pueden colapsar cables, vidrios y fachadas.
El verdadero momento crítico llega después del movimiento. El especialista en ingeniería estructural señala que las lesiones ocurren comúnmente por objetos dentro de la casa y no por el colapso del edificio. Por ello, resulta vital asegurarse de que los muebles y objetos no estén a punto de caer.
Las acciones clave una vez que termina el temblor incluyen:
El experto propuso aprender a convivir con los sismos mediante la preparación todo el tiempo. Para evitar el riesgo real de seguir habitando casas con daños visibles o inclinaciones, los ciudadanos deben solicitar una evaluación a Protección Civil o al Instituto para la Seguridad de las Construcciones, instancias que operan muchas veces sin costo.
La prevención implica que las personas identifiquen las zonas seguras al interior de su casa y ubiquen las llaves de gas y electricidad. También se debe preparar un kit de emergencia y participar en simulacros. Finalmente, se debe evitar el uso de elevadores y utilizar las escaleras con calma, ya que pueden ser peligrosas si están saturadas o mal diseñadas.
Con información de EL UNIVERSAL