Estudiantes de zonas conurbanas enfrentan largos trayectos, altos costos, saturación e inseguridad para trasladarse a sus centros de estudio. Desplazamientos prolongados desde la periferia Estudiantes universitarios que residen en la periferia y la zona oriente del Valle de México destinan entre cuatro y cinco horas diarias a trasladarse hacia...
agosto 13, 2026
Estudiantes de zonas conurbanas enfrentan largos trayectos, altos costos, saturación e inseguridad para trasladarse a sus centros de estudio.
Estudiantes universitarios que residen en la periferia y la zona oriente del Valle de México destinan entre cuatro y cinco horas diarias a trasladarse hacia sus centros de estudio o sedes de servicio social. La rutina diaria de los jóvenes abarca múltiples transbordos entre combis, autobuses, el Sistema de Transporte Colectivo Metro y el Trolebús, afectando su calidad de vida y rendimiento académico.
Casos como el de estudiantes provenientes de municipios del Estado de México, como Chimalhuacán o Ecatepec, hacia planteles de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Iztapalapa, ilustran desplazamientos de hasta cuatro horas de ida y vuelta, con gastos diarios aproximados de 40 pesos en pasaje bajo condiciones de alta aglomeración urbana.
A pesar de la incorporación de obras de infraestructura como el Trolebús Elevado, los usuarios continúan reportando saturación persistente y problemas estructurales en las unidades de transporte:
Estudiantes que realizan actividades académicas o profesionales en zonas céntricas de la Ciudad de México, como Polanco, señalan una marcada disparidad entre la calidad del transporte público ofrecido en las áreas centrales en comparación con las rutas que conectan a las colonias periféricas de demarcaciones como Iztapalapa o los municipios conurbados del Estado de México.
Con información de: LA JORNADA