El Gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, redobló la presión sobre México tras reforzar las acusaciones por la presunta colusión y protección de autoridades a cárteles de la droga. El objetivo de la administración del mandatario republicano es conseguir mayores resultados en seguridad y priorizar el combate...
mayo 13, 2026
El Gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, redobló la presión sobre México tras reforzar las acusaciones por la presunta colusión y protección de autoridades a cárteles de la droga. El objetivo de la administración del mandatario republicano es conseguir mayores resultados en seguridad y priorizar el combate al tráfico de fentanilo.
Durante su comparecencia ante congresistas, Pete Hegseth, secretario de Defensa de EU, exigió a México dar «un paso hacia el frente» para combatir con mayor rigor a estas organizaciones criminales. El funcionario advirtió que buscan evitar que Estados Unidos intervenga directamente, señalando problemáticas específicas como:
Hegseth catalogó la cooperación bilateral como una «colaboración sin precedentes», haciendo un llamado a la Defensa y Marina mexicanas a seguir trabajando como socios y hacer más. Sin embargo, recordó que Trump advirtió en la Casa Blanca que si las autoridades mexicanas «no hacen su trabajo», Washington lo hará.
En el Senado estadounidense, Terrance Cole, director de la DEA, advirtió que el encausamiento contra Rubén Rocha Moya y otros funcionarios de Sinaloa por presuntamente proteger a ‘Los Chapitos’ es solo el comienzo. El directivo sentenció que narcotraficantes y altos funcionarios mexicanos han estado coludidos por años.
Cole subrayó que «este es solo el inicio de lo que está por venir en México», destacando que cuentan con un presidente que apoya una agenda que pone primero a los estadounidenses. Las tensiones bilaterales también aumentaron en un solo día tras la publicación de una nota de la cadena CNN sobre un presunto operativo de la CIA para abatir a un operador del narcotráfico en el Estado de México, hecho que fue desmentido de inmediato por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
La presión sobre el territorio mexicano regresó a la palestra tras confirmarse que Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa y miembro de Morena, el partido de Sheinbaum, fue acusado de narcotráfico por un tribunal federal de Estados Unidos. El funcionario enfrenta acusaciones junto a otros nueve servidores por delitos relacionados con el tráfico de drogas y armas.
A pesar de que Trump ha declarado a los principales cárteles como organizaciones terroristas e insiste en la intervención, la presidenta Sheinbaum rechaza la medida apelando a la soberanía nacional. En respuesta a la solicitud de detención con fines de extradición contra Rocha Moya, el gobierno de México argumentó que no se han presentado elementos de prueba sobre su culpabilidad.
Con información de EL FINANCIERO