Irregularidades y empresas de reciente creación empañan preparativos del Mundial. Licitaciones bajo sospecha y nula trayectoria empresarial A pocos meses de que el Estadio Azteca —renombrado para la justa como Estadio de la Ciudad de México— reciba el partido inaugural entre México y Sudáfrica, han surgido graves señalamientos por...
marzo 9, 2026
Irregularidades y empresas de reciente creación empañan preparativos del Mundial.
A pocos meses de que el Estadio Azteca —renombrado para la justa como Estadio de la Ciudad de México— reciba el partido inaugural entre México y Sudáfrica, han surgido graves señalamientos por el uso de empresas fantasma en las obras de infraestructura. Tras una revisión de más de 1,700 contratos, se identificaron al menos tres compañías con perfiles irregulares: son de reciente creación, carecen de oficinas operativas y sus fundadores poseen trayectorias empresariales dudosas o inexistentes.
Estas entidades cerraron contratos por 96.2 millones de pesos durante el año pasado para proyectos clave vinculados a la Copa del Mundo 2026. Entre las empresas señaladas destaca Arquitectura Ruhe, la cual obtuvo licitaciones por 31 millones de pesos apenas cinco meses después de su fundación. Asimismo, la firma Gakida Arquitectura recibió un contrato de 25 millones de pesos de la Secretaría de Obras y Servicios contando con solo cinco meses de existencia legal, lo que levanta alertas sobre el rigor en los procesos de adjudicación.
El gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada, anunció una inversión total de 4 mil millones de pesos con el objetivo de recibir a más de 5 millones de turistas. Las obras, bajo la responsabilidad de la Secretaría de Obras y Servicios, incluyen proyectos de alto impacto como:
Sin embargo, la empresa ISCON Soluciones Integrales en Diseño y Construcción, creada hace apenas tres años, es otra de las beneficiarias de los contratos para la ciclovía, reforzando las dudas sobre la selección de proveedores para estas tareas críticas de movilidad urbana.
Más allá de las anomalías financieras, existe una creciente molestia entre la ciudadanía debido a la ejecución de los proyectos. Vecinos de las zonas aledañas al Estadio Azteca denuncian que nunca hubo una consulta previa para evaluar el impacto de las obras, las cuales han reducido significativamente la movilidad en el sector.
A esto se suma la falta de claridad respecto al destino final de los recursos y el presupuesto real asignado a cada intervención. Pese a que la administración presume las «placas mundialistas», la sombra de la corrupción y la improvisación administrativa generan incertidumbre sobre si la capital estará lista para el evento del 11 de junio sin comprometer el erario público en favor de empresas de papel.
Con información de: MARCA