Cobros forzados y amenazas marcan el estacionamiento en calles de la GAM. El control de la vía pública por particulares La llegada de la tradicional Romería de Río Blanco ha traído consigo una problemática recurrente que las autoridades de la Ciudad de México no han logrado erradicar: el control...
diciembre 30, 2025
Cobros forzados y amenazas marcan el estacionamiento en calles de la GAM.
La llegada de la tradicional Romería de Río Blanco ha traído consigo una problemática recurrente que las autoridades de la Ciudad de México no han logrado erradicar: el control absoluto de las vialidades por parte de franeleros. Ciudadanos denuncian que, sobre avenidas principales como Congreso de la Unión, grupos de hombres se han adueñado del espacio público utilizando huacales y botes llenos de cemento para apartar lugares de forma ilegal.
Los testimonios recabados señalan que el avance vehicular se da a «vuelta de rueda», situación que es aprovechada por al menos tres sujetos que abordan a los conductores de manera agresiva. Bajo el esquema de «apartar» espacios, los individuos exigen pagos inmediatos a quienes transitan con sus familias, convirtiendo el derecho al libre tránsito en un negocio de extorsión callejera.
La situación de inseguridad e intimidación se agudiza al llegar a la intersección de Oriente 95. De acuerdo con testimonios de afectados, los encargados de cuidar los autos emplean un tono intimidante para obligar a los automovilistas a ceder ante sus pretensiones. La advertencia es clara: los conductores deben estacionarse y pagar la cuota establecida o avanzar bajo la amenaza de ser señalados por «estorbar».
En casos documentados, las víctimas han tenido que desembolsar hasta 50 pesos por el uso de la vía pública. Los afectados coinciden en que el pago no se realiza de forma voluntaria por el servicio de vigilancia, sino por el miedo a represalias contra sus vehículos o su integridad física. “Es imposible dejar tu carro sin que te cobren”, relató uno de los usuarios, quien destacó que esta práctica se extiende por todas las calles aledañas a la zona comercial.
A pesar de que la instalación de la romería es un evento anual planeado, la presencia de estos grupos evidencia una falta de ordenamiento por parte de la alcaldía Gustavo A. Madero. La ocupación de las calles con objetos fijos para condicionar el estacionamiento es una violación constante a la normativa vigente, sin que hasta el momento existan operativos que garanticen la seguridad de los visitantes.
La problemática de los franeleros en la Romería de Río Blanco refleja un sistema de justicia cívica rebasado, donde el ciudadano se ve forzado a financiar la ilegalidad para evitar conflictos en un espacio que, por derecho, pertenece a todos los capitalinos.
Con información de: MSN Noticias