El Tramo 5 Sur del Tren Maya, que conecta Playa del Carmen con Tulum, se encuentra bajo el escrutinio público luego de que activistas y habitantes de Quintana Roo difundieran fotografías y videos que muestran lo que parecen ser trabajos de apuntalamiento en los pilotes que sostienen el paso...
abril 9, 2026
El Tramo 5 Sur del Tren Maya, que conecta Playa del Carmen con Tulum, se encuentra bajo el escrutinio público luego de que activistas y habitantes de Quintana Roo difundieran fotografías y videos que muestran lo que parecen ser trabajos de apuntalamiento en los pilotes que sostienen el paso del ferrocarril. Estas imágenes desataron denuncias sobre un presunto hundimiento de la estructura.
Ante la creciente preocupación, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó el tema en su conferencia matutina de este miércoles, asegurando que, aunque en su momento se garantizó la seguridad de la obra, ha ordenado una revisión técnica exhaustiva.
“Le pedí al secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (Jesús Esteva), que es especialista en estructuras, que se pueda sentar con la Defensa para ver en particular la denuncia. Le pedí que hiciera esta revisión particular para que pueda darse un dictamen técnico”, refirió la mandataria.
El principal motivo de alarma radica en la naturaleza del terreno donde se construyó este tramo. La región cuenta con un suelo kárstico, el cual se caracteriza por ser altamente poroso e inestable debido a la presencia de rocas solubles que forman una vasta red de ríos subterráneos, grutas y cenotes.
Diversos grupos ambientalistas, y organismos como el Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza (que catalogó el proyecto como una obra «ecocida»), han documentado daños severos e irreversibles en el ecosistema local:
A los retos estructurales y ambientales se suma la complicada situación económica del proyecto heredado por la administración anterior. De acuerdo con los estados financieros recientes, el Tren Maya opera con fuertes pérdidas económicas, registrando un déficit de 9.9 millones de pesos al día al cierre de 2025.
Aunque los reportes indican un incremento en los ingresos por la venta de boletos, estos aún no son suficientes para compensar los altos costos de operación del sistema administrado por las Fuerzas Armadas.
Por su parte, Óscar David Lozano Águila, director general del Tren Maya, reconoció el reto financiero, pero destacó que el ferrocarril tiene margen de crecimiento. Señaló que actualmente sus principales usuarios son locales y turistas nacionales, por lo que la gran «área de oportunidad» para equilibrar las finanzas será atraer masivamente al turismo internacional.
Con información de EL FINANCIERO