La declaración anual suele generar estrés e incertidumbre, especialmente cuando circulan rumores sobre quiénes están obligados a presentarla o si realmente conviene hacerla. De acuerdo con Leonardo Castillo, consultor en estrategias de inversión de Fintual México, estos son los cuatro grandes mitos que debes dejar atrás: «Si soy asalariado,...
abril 7, 2026
La declaración anual suele generar estrés e incertidumbre, especialmente cuando circulan rumores sobre quiénes están obligados a presentarla o si realmente conviene hacerla. De acuerdo con Leonardo Castillo, consultor en estrategias de inversión de Fintual México, estos son los cuatro grandes mitos que debes dejar atrás:
Aunque estés bajo el régimen de sueldos y salarios (donde tu patrón retiene tus impuestos), sí tienes la obligación legal de presentar tu declaración anual si te encuentras en alguno de estos escenarios:Tus ingresos superaron los 400 mil pesos en el año.
Tuviste dos o más patrones durante el mismo ejercicio fiscal.Incluso si no cumples con estos requisitos, tú puedes elegir presentarla de forma voluntaria. Hacerlo es una excelente idea si tienes gastos deducibles, ya que podrías obtener un beneficio fiscal.
Obtener dinero de vuelta es mucho más común de lo que piensas. Tan solo en 2025, más de 7 millones de mexicanos recibieron devoluciones, lo que representó un aumento del 6% respecto al año anterior.Si estás en el régimen de sueldos y salarios o por honorarios, contar con un Plan Personal de Retiro (PPR) es una de las mejores herramientas para lograr este saldo a favor.
Hasta 2025, el SAT permitía deducir hasta el 10% de tus ingresos anuales adicionales por este concepto, topado a un máximo de 206 mil 367 pesos.
El Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) es fantástico para freelancers y trabajadores independientes porque ofrece tasas del Impuesto Sobre la Renta (ISR) bajísimas, de entre el 1% y el 2.5%. Sin embargo, es el régimen que más confusión genera.El gran «pero» del RESICO es que no te autoriza aplicar deducciones personales para disminuir tu base gravable en tu declaración anual.
Por ello, el experto recomienda hacer un «corte de caja»: revisa tus ingresos y los gastos que podrías deducir en otro régimen, y evalúa (de preferencia con un contador) si te conviene más pasarte a RESICO o mantenerte donde estás.
No siempre es indispensable contratar a un especialista. Si tu situación fiscal es sencilla (por ejemplo, eres asalariado con un solo patrón, tienes tus facturas en orden y el sistema precarga tu información correctamente) o si presentas tu declaración de forma voluntaria, puedes realizar el trámite tú mismo a través de la plataforma del SAT.
Con información de: UNOTV