Cadena Ciudadana
Cadena Ciudadana
Nacional

Pemex envía su mejor petróleo a Cuba: la razón técnica y el costo para México

México se ha consolidado como el salvavidas energético de La Habana en un momento de tensión geopolítica. Tras la captura de Nicolás Maduro y la prohibición ordenada por Donald Trump para que Venezuela cese sus exportaciones a la isla, México ha asumido el rol de principal proveedor de hidrocarburos...

enero 16, 2026

México se ha consolidado como el salvavidas energético de La Habana en un momento de tensión geopolítica. Tras la captura de Nicolás Maduro y la prohibición ordenada por Donald Trump para que Venezuela cese sus exportaciones a la isla, México ha asumido el rol de principal proveedor de hidrocarburos para el gobierno de Miguel Díaz-Canel.

La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que los envíos de petróleo continuarán por razones humanitarias. Muestra de ello es el reciente arribo del buque petrolero Ocean Mariner, que descargó 86 mil barriles de crudo en La Habana este fin de semana. Sin embargo, lo que ha generado controversia no es solo el envío, sino la calidad del producto: Pemex está mandando su «joya de la corona», el crudo más ligero, mientras que en México se complica la refinación.

¿Por qué Cuba no acepta petróleo pesado?

La razón por la que Pemex envía sus mejores variantes, conocidas como Dos Bocas e Istmo, es estrictamente técnica. Según explica Jorge Piñón, investigador del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, la infraestructura de refinación en Cuba es demasiado antigua y obsoleta.+1

Las plantas en la isla no tienen la capacidad tecnológica para procesar crudo pesado con alto contenido de azufre (como el tipo «Maya», que abunda en México). Para que las refinerías cubanas funcionen, necesitan inyectarles petróleo ligero, que es más fácil de refinar y convertir en gasolina o diésel. Por ello, México no puede enviar sus excedentes de baja calidad, sino que debe comprometer su producción más valiosa.

Costo de oportunidad y opacidad en Pemex

Esta decisión implica un sacrificio económico directo para las finanzas nacionales. En un contexto donde la producción petrolera de Pemex va en declive, cada barril de crudo ligero que se despacha a Cuba representa un «costo de oportunidad» significativo.

El análisis de Piñón destaca dos afectaciones principales:

  1. Menor refinación local: Ese crudo ligero deja de alimentar las refinerías mexicanas, que también lo necesitan para operar eficientemente.
  2. Pérdida de ingresos: Se deja de comercializar ese petróleo en el mercado internacional, donde se pagaría en condiciones más favorables (dólares en efectivo) en lugar de los esquemas de ayuda o crédito a la isla.

A esto se suma la crítica por la opacidad: Pemex no reporta datos oficiales sobre el volumen exacto, el valor de la transacción o si existen pagos pendientes, lo que especialistas catalogan como un manejo discrecional de los recursos energéticos del país.

Con información de EL FINANCIERO

RELACIONADAS

Únete a la comunidad

Para recibir información ciudadana.