La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cerró la puerta a cualquier especulación sobre una reforma fiscal agresiva durante su mandato. La mandataria federal descartó categóricamente que su gobierno impulse una nueva Ley de Ingresos o realice modificaciones a las tasas del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y al Impuesto Sobre...
enero 19, 2026
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cerró la puerta a cualquier especulación sobre una reforma fiscal agresiva durante su mandato. La mandataria federal descartó categóricamente que su gobierno impulse una nueva Ley de Ingresos o realice modificaciones a las tasas del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y al Impuesto Sobre la Renta (ISR).
Ante los cuestionamientos sobre la necesidad de ampliar la base de contribuciones para financiar el gasto público, Sheinbaum fue enfática al señalar que no se contemplan cambios en la estructura tributaria actual ni en este año ni en el resto del sexenio. «No, no va a haber cambios. A la gente, es importante (que sepa que) no hubo aumento de impuestos», sostuvo para dar certidumbre a los contribuyentes.
La Presidenta aclaró que la única actualización realizada en este 2026 corresponde al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a los refrescos y bebidas azucaradas. Sin embargo, puntualizó que esto no representa un nuevo gravamen, sino un ajuste necesario acorde a la inflación.
El argumento detrás de esta actualización tiene un doble propósito: económico y de salud pública. Sheinbaum explicó que la medida busca desincentivar el consumo masivo de azúcar sin golpear drásticamente la economía familiar. «En vez de 30 latas de refresco, toman 29; no les afecta el bolsillo, pero sí les va a ayudar a su salud», ejemplificó, defendiendo la medida como una herramienta para combatir enfermedades relacionadas con la dieta.
Con información de EL UNIVERSAL