Ni las millonarias recompensas ofrecidas por los gobiernos de México (30 millones de pesos) y Estados Unidos (15 millones de dólares) lograron delatar a Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias el «Mencho». Tras más de treinta años prófugo desde sus inicios en Michoacán, el líder criminal fue ubicado por un...
febrero 23, 2026
Ni las millonarias recompensas ofrecidas por los gobiernos de México (30 millones de pesos) y Estados Unidos (15 millones de dólares) lograron delatar a Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias el «Mencho». Tras más de treinta años prófugo desde sus inicios en Michoacán, el líder criminal fue ubicado por un detalle mínimo: una cita sentimental.
La noche del 20 de febrero, sistemas de Inteligencia Militar detectaron que un hombre de confianza llevó a una de las parejas del capo a un conjunto de cabañas a las orillas de Tapalpa, Jalisco. Aunque ella se retiró al día siguiente, el «Mencho» rompió su estricta regla de no permanecer más de unas horas en un mismo punto, quedándose en el bosque junto a su círculo de seguridad.
Aprovechando este descuido, el 21 de febrero, las fuerzas especiales del Ejército y la Guardia Nacional planificaron un operativo que se ejecutó la madrugada del 22 de febrero.
La intervención militar se desarrolló con gran intensidad:
Mientras el operativo se llevaba a cabo en el bosque, la estructura criminal intentó desestabilizar la región. Desde El Grullo, Jalisco, Hugo H., alias «El Tuli» (operador logístico y financiero cercano al líder), coordinó una violenta respuesta.
Para retomar la normalidad y enviar un mensaje de control territorial, el Ejército desplegó a 2,500 efectivos adicionales en Jalisco para reforzar la seguridad en el estado.
Con información de UNOTV