El titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, salió en defensa del controvertido proyecto industrial desarrollado por la empresa GPO en la región de Topolobampo, Sinaloa. A pesar de las constantes críticas emitidas por colectivos ecologistas sobre un posible daño irreversible al ecosistema local, el funcionario federal aseguró...
julio 14, 2026
El titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, salió en defensa del controvertido proyecto industrial desarrollado por la empresa GPO en la región de Topolobampo, Sinaloa. A pesar de las constantes críticas emitidas por colectivos ecologistas sobre un posible daño irreversible al ecosistema local, el funcionario federal aseguró de manera categórica que la planta de amoníaco cumple a cabalidad con todas las normativas legales exigidas para su operación.
De acuerdo con el posicionamiento oficial de la dependencia federal, las instalaciones han sido sometidas a revisiones técnicas rigurosas y se apegan estrictamente a las «normas medioambientales vigentes» del país. Ebrard argumentó que la inversión de la compañía internacional representa una pieza clave para el desarrollo económico del estado, garantizando que el diseño del complejo industrial no compromete la integridad del entorno natural ni la seguridad de las comunidades aledañas a la bahía.
El proyecto de la planta de fertilizantes ha estado envuelto en la polémica desde su concepción. Diversos grupos ambientalistas, pescadores locales y comunidades originarias han manifestado una fuerte oposición a la construcción, señalando que los procesos químicos y los residuos derivados de la producción de amoníaco podrían afectar gravemente la biodiversidad marina y las actividades pesqueras que sostienen la economía de cientos de familias sinaloenses.
No obstante, el respaldo de la Secretaría de Economía busca dar certidumbre a la empresa GPO y enviar un mensaje de confianza a futuros inversionistas extranjeros. Las autoridades federales sostienen que, al cumplir con las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA), la planta logrará detonar la creación de empleos formales y consolidará a México como un productor estratégico de insumos agrícolas, reduciendo la dependencia de fertilizantes importados en el mercado nacional.
Con información de PROCESO