La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) lanzó una enérgica campaña ciudadana con la finalidad de evitar el tráfico ilegal de pericos, loros y guacamayas. La dependencia hizo un llamado urgente a la población para no tener a estas especies como mascotas en casa, ya que esta práctica...
mayo 7, 2026
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) lanzó una enérgica campaña ciudadana con la finalidad de evitar el tráfico ilegal de pericos, loros y guacamayas. La dependencia hizo un llamado urgente a la población para no tener a estas especies como mascotas en casa, ya que esta práctica los aleja de su entorno natural y diezma a su población.
Para captar la atención del público, la campaña utiliza frases de advertencia con un tono popular y directo, tales como:
A través de estos mensajes, las autoridades buscan dejar claro que la extracción, acopio, transporte, distribución, comercio y posesión de estas aves es un delito federal que se castiga severamente con multas y penas de cárcel.
Las autoridades ambientales detallaron que el artículo 60 Bis 2 de la Ley General de Vida Silvestre prohíbe estrictamente el aprovechamiento extractivo de ejemplares de guacamayas, loros y pericos cuya distribución natural se encuentre en México.
Estas especies no pueden ser sujetas de aprovechamiento extractivo para subsistencia o con fines comerciales. De hecho, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) es la única entidad facultada para otorgar autorizaciones de aprovechamiento extractivo, y esto se limita exclusivamente a intenciones de conservación o investigación por parte de instituciones académicas debidamente acreditadas.
En México se distribuyen 22 especies de psitácidos, cuyas poblaciones han sufrido una drástica disminución en las últimas tres décadas debido a su captura ilegal y a la destrucción de sus hábitats naturales. A pesar de estar protegidas por las leyes mexicanas, se han convertido en el grupo de aves más afectado por el tráfico ilegal de especies en el país.
La Profepa enfatizó que la demanda no se limita a las aves criadas en cautiverio; son las poblaciones silvestres las más diezmadas para satisfacer el mercado negro. Además, advirtió que de marzo a mayo se dispara el comercio ilegal de pericos, loros y guacamayas, coincidiendo con la época de anidación de la mayoría de estas aves.
Ante esta crisis, la dependencia hizo un llamado a la ciudadanía a no ser cómplices en ninguno de los eslabones de la cadena delictiva, concluyendo con un mensaje contundente: “Sin demanda, se acaba la extracción ilegal”.
Con información de EL UNIVERSAL