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Salud

Higiene del cepillo dental, tan importante como el cepillado para la salud bucal: UNAM

Expertos de la máxima casa de estudios exigen protocolos de desinfección rigurosos para evitar infecciones sistémicas. El peligro invisible en tu cuarto de baño La higiene bucodental no termina con el cepillado; de hecho, el mantenimiento de la herramienta de limpieza es tan crítico como la técnica misma. Según...

marzo 24, 2026

Expertos de la máxima casa de estudios exigen protocolos de desinfección rigurosos para evitar infecciones sistémicas.

El peligro invisible en tu cuarto de baño

La higiene bucodental no termina con el cepillado; de hecho, el mantenimiento de la herramienta de limpieza es tan crítico como la técnica misma. Según investigaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el cepillo de dientes aloja millones de microorganismos, incluyendo bacterias, hongos y virus. Esto ocurre debido a la humedad constante y la exposición al ambiente del cuarto de baño, un espacio propenso a la contaminación.

La institución destaca que la cavidad oral es una de las partes más contaminadas del cuerpo, lo que convierte al cepillo en un vehículo de reintroducción de agentes infecciosos si no se sigue un protocolo de asepsia. El simple enjuague con agua del grifo resulta insuficiente para garantizar la inocuidad del instrumento y proteger la salud del usuario.

Guía UNAM para una desinfección profesional

Para combatir la proliferación de patógenos, la máxima casa de estudios y la American Dental Association (ADA) recomiendan un proceso metódico que garantiza la eliminación de la biopelícula y restos de detritos:

  1. Lavado de manos: Es indispensable una asepsia previa para no transferir contaminantes externos al mango o cerdas.
  2. Enjuague a presión: Eliminar cualquier residuo visible de pasta o alimento bajo el chorro de agua.
  3. Inmersión en antiséptico: La UNAM sugiere sumergir el cabezal en clorhexidina al 0.12% o enjuague con alcohol durante 10 a 15 minutos.
  4. Secado vertical: El almacenamiento en recipientes cerrados favorece las bacterias anaerobias; el cepillo debe secarse siempre al aire libre.

Ubicación estratégica y reemplazo obligatorio

La ubicación del cepillo influye directamente en su carga bacteriana. La UNAM advierte que el utensilio debe permanecer alejado del sanitario para evitar la contaminación por aerosoles coliformes que se liberan al usar el váter. Además, se debe evitar el contacto entre diferentes cepillos para prevenir la contaminación cruzada.

Finalmente, la Facultad de Odontología, en sintonía con la Mayo Clinic, establece que el reemplazo debe ocurrir cada tres o cuatro meses. Si las cerdas están desgastadas, pierden su eficacia mecánica. Es imperativo desechar el cepillo inmediatamente después de haber padecido una enfermedad infecciosa o respiratoria para evitar recaídas por autoinfección.

Con información de: EL UNIVERSAL

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